martes, abril 08, 2008

Llegando los monos


En un breve recorrido por algunos blogs, uno se encuentra con esta bonita declaración del titular de la Federación Agraria: "Hemos demostrado que se puede desabastecer".

Su uno sigue la recorrida, se puede ver cuál fue el impacto profundo del lockout: una brusca escalada en los precios de la canasta básica y, según estiman acá, unos 900 mil nuevos pobres. Es decir, casi un millón de personas fueron hundidas en la pobreza para proteger las ganancias crecientes de un sector.

Lógicamente, gracias a los brillantes mecanismos de medición de la inflación perjeñados por el napia Moreno, esto jamás quedará registrado en ningún índice oficial.

Anduve buscando en YouTube algún video de aquel viejo tema de Sumo para ilustrar la temática de estas jornadas. No encontré nada. Si alguien es tan amable de subirlo, se lo agradeceremos. En otra oportunidad, mi amigo Zabalita solicitaba que alguien subiera otro monumento de la banda: White trash; espero tener mejos suerte.

3 comentarios:

Cantalupo dijo...

Que lo parió! Hasta acá en Italia tenemos inflación por culpa de los piqueteros de la abundancia: http://tinyurl.com/3pmnmy

Y Krugman ni se enteró: http://tinyurl.com/4h2hae

Niceforo dijo...

hay necesidad d recrear nuevamente falsas antinomias como las q pretende implantar el gobierno ¿?

Aureliano Buendía dijo...

Cantalupo: creo que fue Rollo quien en algún posteo se detuvo en el efecto del lockout no ya sobre los precios internos, sino sobre las fluctuaciones de precios internacionales.

Niceforo: creo que en tu pregunta hay (implícitas) afirmaciones de las que no estoy muy seguro: ¿las antinomias son falsas o reales? ¿la sociedad fue dividida por el kirchnerismo o ya estaba dividida desde antes? ¿acaso la política no es en sí conflicto?

Creo que las antonomias están en presentes desde que los bienes son escasos y para darle a unos hay que sacarles a otros (de lo que tienen o de lo que podrían tener).

Ahora, comparto un poco más tu punto si te referís a ese nivel (creo yo inútil) de crispación retórica, ese permanente señalar con el dedo un ellos y nosotros no sólo maniqueo, sino que demoniza al "otros". Creo que siempre hay un ellos-nosotros y que siempre están en conflicto, pero que pueden reconocerse como pares.