viernes, julio 18, 2008

La oposición como objeto político


La masiva movilización del martes y la derrota sufrida en el Senado hacen que uno se pregunte por la oposición: ¿quién será capaz de capitalizar el fracaso político del gobierno? Las oposiciones del gobierno sólo parecen provenir del universo peronista y ahora la irrupción de Cobos en la escena como la promesa blanca de la derecha argenta. Es decir, las alternativas (más allá de su viabilidad real) sólo nacen del propio universo político del gobierno.

Tal como están dadas las cosas, todo parece dispuesto como en un cuento de Borges: cuando el péndulo peronista oscile a la derecha, agarrará la manija un Reutemann o un De la Sota (o ¿un Macri?) y la misma máquina con nuevos conductores comenzará a recorrer nuevas rutas. ¿Qué hará el ala izquierda del peronismo? Muy probablemente lo que hizo en ocasiones anteriores: saldrá del partido, acusando a los nuevos líderes de traicionar las banderas, pero lo hará con la firme expectativa de aprovechar los recursos políticos también disidentes junto a otros votos y recursos no-peronistas para ganar la interna y regresar ganador al peronismo. Esta ha sido la parábola misma del kirchnerismo y su (ya olvidadísima) transversalidad.

¿Cómo se rompe esta lógica aparentemente irreductible? Alguien tiene que modificar la lógica del juego político y jugar a largo plazo tal como han hecho algunos de los casos más exitosos de nuevos partidos en la región. Los espejos del PT brasileño y del Frente Amplio uruguayo se imponen por peso propio.

* *

Tras la transición de mediados de los '80, el Frente no se pensó a sí mismo como una apuesta a todo o nada en una elección, sino antes bien como un actor en ascenso lento pero seguro. En este camino, el FA se transformó en un polo para la izquierda e incorporó numerosos actores de ese espacio político; si bien el FA tiene un importante nivel de heterogeneidad y faccionalismo interno, todos sus integrantes se reconocen como parte de un mismo campo político. Y porque era un objeto político identificable e identificado, las derrotas que le propinaba a los partidos tradicionales, podían ser capitalizadas en términos electorales. ¿Evidencia? Un ejemplo paradigmático fue la consulta popular realizada en 2003 por la reforma de ANCAP.

La reforma impulsada en el área petrolera por Batlle fue impugnada por el FA, que entonces comenzó a recolectar las firmas necesarias para someterla a una consulta popular. La reforma era apoyada tanto por el oficialismo (Partido Colorado) sino también por el opositor Partido Nacional: los ex presidentes Sanguinetti (Colorado, 1985-1990 y 1995-1999) y Lacalle (Nacional, 1990-1995) apoyaron la reforma. El debate fue empujado hacia una evaluación de la muy impopular gestión de Jorge Batlle y el resultado final fue una contundente victoria opositora, con más del 60% de los votos. El resultado le permitió a Tabaré Vázquez posicionarse en forma decisiva de cara a las elecciones presidenciales de 2004. (fuente del relato, acá)

Tal como prueba David Altman, "la relación entre la cantidad de votos recibidos por cualquier iniciativa popular y cantidad de votos que recibieron aquellos que la apoyaron, observamos una altísima correlación de 0.9". Los partidos son entes políticos identificables y con ellos los votantes pueden establecer lazos de identidad y lealtad. La política se torna así más previsible.

La derecha argenta necesita su Tabaré. ¿Y la izquierda? Un psicoanalista.

La alternativa es, tal como reflexionábamos en otra oportunidad, un escenario sin referencias opositoras con horizontes de crecimiento e ideológicamente identificables, incapaces de aprovechar las crisis políticas para proyectarse como alternativas viables, que terminan disolviéndose en liderazgos vacíos e irremediablemente efímeros, que hoy se llaman De Angelis y ayer se llamaban Blumberg.

* *

Quizás hoy me levanté muy europeo, lo reconozco. Pero aquí tenemos la impresión de que este quilombo, en parte, es consecuencia del desprecio por la política programática que muchos manifiestan en la escena local. Sin embargo, las identidades políticas son relativas a cierto "otro"; y la ausencia de "otros" política e ideológicamente definidos genera en alguna medida la confusión general.

Pero la cosa no es tan sencilla. En un trabajo con algunas ideas interesantes (mas no muchas), Leiras consideraba que la debilidad de la política programática se debe a la escasa "rentabilidad" de invertir recursos organizacionales en temas que no "pagaban en votos". La racionalidad de corto plazo liquida así la oportunidad de construcción programática y la agenda de gobierno se genera desde el poder, sea el giro a la derecha del menemismo o el pseudo-progresismo kirchnerista.

Y bue, así estamos.

7 comentarios:

Julián dijo...

Oiga Aureliano. No se copie http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-100540-2008-03-12.html

Aureliano Buendía dijo...

Ahora estoy en algo, pero prometo leer el artículo de Ostiguy. Pero ni creí copiar a nadie ni tampoco creí ser muy original (sí, algo puede no ser ambas cosas).

Quizás sea mi inconsciente.

abrazo

Julián dijo...

Pero vamos Aureliano, que era con onda. ME hizo acordar a su viejo post sobre la socióloga argentina (sigue el misterio) que se afanó un texto de otra.

Esta parte me hizo recordar ese artículo, que tengo en papel:

"Tal como están dadas las cosas, todo parece dispuesto como en un cuento de Borges: cuando el péndulo peronista oscile a la derecha, agarrará la manija un Reutemann o un De la Sota (o ¿un Macri?) y la misma máquina con nuevos conductores comenzará a recorrer nuevas rutas. ¿Qué hará el ala izquierda del peronismo? Muy probablemente lo que hizo en ocasiones anteriores: saldrá del partido, acusando a los nuevos líderes de traicionar las banderas, pero lo hará con la firme expectativa de aprovechar los recursos políticos también disidentes junto a otros votos y recursos no-peronistas para ganar la interna y regresar ganador al peronismo"

Comparar:
"Conozco el riesgo de las predicciones. Pero me atrevo a alguna, confiando en que la realidad argentina coopere tanto como lo ha hecho en los últimos veinte años. A corto plazo, sin duda habrá hegemonía del peronismo bajo la conducción de un líder ubicado a la izquierda del centro. O sea, al revés de una década atrás, cuando el peronismo tenía un líder ubicado a la derecha del centro. La derecha peronista sufrirá en silencio como sufrió la izquierda peronista hace una década y media. O hace 33 años"

"Dentro de una década, suponemos, el proyecto kircherista fracasará y será derrotado. A partir de ahí (posiblemente después de una victoria electoral del no peronismo) probablemente nuevos sectores dentro del peronismo, esta vez más cerca del peronismo tradicional (antes se decía “ortodoxo”) llegarán a hegemonizar, desde esta nueva posición en el eje izquierda–derecha –y después de unos momentos no siempre lindos– ese gran movimiento nacional y popular."


Me gusta su idea del Frente AMplio o del PT. Mis compañeros de facu la rechazan por "revisionista y reformista".

En fin.....

Julián dijo...

Errata:

A J. C Torre le habian afanado el texto, no a una socióloga.

Aureliano Buendía dijo...

Ve! Probablemente esas ideas sean parte del inconsciente colectivo de un politólogo argento; a lo que usted pegó, yo sólo le agrego la estrategia de "salir para volver a entrar". Que tampoco es muy original. Pero bue, es un blog.

Usted debe tener compañeritos muy bizarros. Pero igual yo no me refería tanto al contenido del partido, sino a la estrategia de desarrollo a largo plazo. Y fíjese que más bien me refería a una estrategia para la derecha argentina. (aunque bien puede serle útil a la izquierda)

En cualquier caso, la estrategia de desarrollo sin dudas terminará por condicionar el contenido/ideología del partido.

Pero bue. Si afané a Ostiguy sin notarlo, mis disculpas estimado Pierre.

Aureliano Buendía dijo...

En resumen creo que las ideas que movieron el post fueron tres:

a.) Esta idea que resume bien Artemio López: Ciertamente el variopinto arco político ideológico conservador de izquierdacentroderecha, que abarca desde el asfaltoperonismo puntano de los hermanos Mc Cana y Vilma Ripoll, hasta la representación PRO, la Coalición Cívica Libertadora, el Peronismo Hiperesidual (el residual a secas es hoy parte del FPV) , el PST, PRT, PPR, PNP, PXT, XP, etc. conforman un mosaico cuya expresión político electoral sumada probablemente represente el 60% nacional en promedio, pero no supera el 15% para el subconjunto mayoritario al interior del mosaico general. Y como en política a los muertos se los cuenta fríos, esto es en las urnas, sorprende ver la profundización de la crisis opositora medida por su heterogeneidad creciente, en el exacto momento en que el oficialismo actúa su mayor crisis política desde 2003.

b.) La necesidad para el propio gobierno de contar con un contra-fuego coherente e identificable; y

c.) La necesidad (quizás personal y psicológica) de contar con opciones políticas ideológicamente identificables. Pero ojo que quizás soy yo que hoy se puso un poco romántico.

Julián dijo...

Pero si hablamos de la derecha no podemos obviar que una enorme parte del PJ es el Partido del Orden en la Argentina. Como decía Artemio el otro día en "Marca de radio": "No podemos olvidarnos que una parte sustancial del pensamiento económico ortodoxo está en el PJ".

La derecha que no es peronista ni filo-peronista (Macri, De Nárvaez) haría mejor en apostar por sacar alguna esperanza blanca para la clase media urbana( ¿Gabi Michetti quizá?) y en insistir con su aceitada verba antipolítica, antisindical y gatillo fácil.

"Compañeritos" ¡Se agrandó Chacarita! No se me haga el viejo que usted es un pibe y le molesta que no lo tuteemos. Diré que sí, hay muchos bizarros pero lo que más me molesta es lo reaccionario que es el sentido común de pibes/as de mi edad. Puedo entender a un trosko que quiere hacer la revolución desde la Facu(si es joven, si es de la edad del Chipi,no), pero no puedo entender que un tipo de más guita que yo(lamentablemente eso se da muchísimo más seguido de lo que uno quisiera. Digamos, decil 2 en la encuesta de La Farolera) y con una buena formación educativa y cultural pida "mano dura", o diga " yo vengo acá a estudiar" o diga cosas como "a los negros hay que matarlos a todos".

Opción B: ¿Qué contrafuego ve hoy qué le sirva de salida al Gobierno? ¿Cómo se sale (un poquito) de esta situación de parálisis-polarizada?

Comparto su opción C. Quiero mi terruño hombre. Hay marchas masivas y ¡no poder ir a ninguna!

Pero no la veo, no la veo. ¿Qué hacer? ¿El partido de la Buena Voluntad progresista, que fije agenda popular pero no tenga base obrera y se dirija al estrato más conservador de la sociedad (clase media media-media-baja) pidiéndole "Bueno, pero dale, pagá Ganancias"?. No la veo

PD: ¿Lo escuchó? http://rapidshare.com/files/130278129/Sin_t_tulo_0005.wma