lunes, julio 28, 2008

Péndulo



Ahora que baja el río y se puede observar con mayor claridad el panorama, uno observa cómo la salida de Alberto F. marca un fin de época para el kirchnerismo. Esta situación, hace pocos meses, era virtualmente imprevisible, ante un gobierno reelecto con sustantiva holgura, que controlaba cómodas mayorías legislativas y contaba con aliados en casi todas las gobernaciones. En su momento juzgamos "defensiva" la opción de "recostarse sobre la única estructura política capaz de construir poder a escala nacional, renunciando a todo el fárrago transversal", pero de ahí a lo que hoy observamos hay un abismo.

El recambio ministerial abrió la puerta a dos caminos alternativos. Por un lado, CFK (o su marido, o ambos de común acuerdo, poco me importa) puede ensayar una expansión de la base política del gobierno y ello requiere, ineludiblemente, una peronización del gabinete, incorporando a figuras con peso político propio. Esta estrategia implica cierta moderación en algunos terrenos caros al kirchnerismo, a cambio de una construcción política más densa y estable. El conflicto con "el campo" le brindó a rivales de todo tipo y tamaño la oportunidad de reunirse alrededor de una única oposición; por lo cual el desafío de la hora sería acercar posiciones con sectores que fueron empujados hacia la oposición por el propio gobierno.

Sin embargo, la opción tomada parece ser otra. Tras la salida de Alberto F., no sólo se incorporó a un dirigente joven sin peso político propio, sino que más relevante aún tampoco ocurrió una reestructuración del elenco ministerial. La histórica y feroz interna del kirchnerismo parece haber sido cerrada en favor del ala devidista con la renuncia del líder de la facción derrotada. Entonces, CFK (o su marido, o ambos de común acuerdo, poco me importa) parece apostar por una construcción más cerrada y homogénea, donde "no hay lugar para los tibios" (fuente, acá). Cerrado sobre sí mismo, sin la sensibilidad necesaria para leer los humores sociales, sólo escuchará a una corte de aduladores.

Si el paso de los días y las semanas confirman este curso de acción, el péndulo político habrá comenzado a recorrer un nuevo camino y el tiempo del kirchnerismo habrá llegado a su término, de igual modo que el tiempo del menemismo se agotó poco después de su reelección. Sea lo que el kirchnerismo sea, habrá arruinado/ocupado el turno de la izquierda en la alternancia política argentina, para desgracia de progresistas auténticos como quien firma este blog; y dentro del peronismo comenzarán a articularse opciones alternativas, ahora desde la derecha de ese infinito universo político. ¿Quién será ahora la nueva esperanza blanca?

El tiempo lo dirá.

[Foto, acá]

10 comentarios:

Farolera dijo...

Ja, me mató lo de "CFK (o su marido, o ambos de común acuerdo, poco me importa)". Y lo de "para desgracia de progresistas auténticos como quien firma este blog" (me pregunto si, a su juicio, alguien más cabe dentro de esa categoría o si, por el contrario, se considera usted un héroe solitario, Coronel...).

Yo dudo seriamente que puedan/quieran/intenten trascender esa corte aduladora. Creo que esperar el volantazo, a esta altura, es una ilusión naïf...

Lucas Carrasco dijo...

Es interesante cómo la oposición, cuando el gobierno temblaba, fue construída desde el propio peronismo.
Pero, parece pasarse por alto que, si con el peronismo solo no alcanza, con una facción que es minoritaria, como la disidente, aún cuando haya crecido en este tiempo de crisis, es imposible pensar seriamente en una alternancia. Es decir que, aunque coincido con tu análisis, todavía hay que destacar que la construcción política más sólida, aún debilitada, sigue siendo el kirchnerismo (y no el peronismo).

Muy bueno, saludos.

Julián dijo...

Coronel: Usted no es progresista. No es progresista a secas, al menos. Como esos progres que alababan el descuento a los jubilados o a Julio De Vido. Usted es un socialdemócrata con sentimiento latinoamericano.

Saludos

Aureliano Buendía dijo...

Farolera: No, no me considero un héroe solitario. De hecho no me considero ni héroe, ni solitario. Pasa que en lo personal todo esto tiene algo de frustrante.

Y sí, yo también creo que es algo naïf pensar que intentarán cambiar la trayectoria. Pero entiendo que aún disponen de ese recurso.

Julián: Tiendo a pensarme en la categoría "progresista" aunque es cierto que en Europa me autodenominaría "socialdemócrata". En una entrevista, Theda Skocpol decía de sí misma: "Mi posición en Europa sería muy bien conocida"; y resumía lo que también nos pasa a los socialdemócratas en tierras donde el eje izquierda-derecha fue reconfigurado (for ever and ever and ever) por el peronismo.

En cualquier caso, hace mucho tiempo, acá difundimos cuál era nuestro lugar en el mundo.

Lucas: Todo cuanto existe es el peronismo y las opciones políticas viables se construyen sobre/gracias a estructuras peronistas.

Hace un tiempo acá decía:

Por otro lado, la oposición es un caleidoscopio de figuras de diversa talla que se definen por lo que no son antes que por lo que son. [...] Esta ausencia de referentes opositores llega a tal punto que a la pobre Lilita la obligan a salir a decir que "me dan asco los dirigentes que hace días estaban en Puerto Madero o en el anuncio del Tren Bala y ahora hablan de apoyo al campo" como una forma de llamar la atención, de entrar en el radar de alguien que no sea Adrián Pérez, como una forma más de decir tantas veces como sea necesario "Yo soy el liderazgo, yo soy la oposición".

Por supuesto, decir esto arrastra puntos de vista claramente valorativos: creemos (y aquí se ha dicho innumerables veces) que la política con partidos ideológicamente identificables ayuda a articular un mundo político mejor.

Pero vos decís: "todavía hay que destacar que la construcción política más sólida, aún debilitada, sigue siendo el kirchnerismo (y no el peronismo)." Y yo no estoy demasiado seguro: ¿Qué es el kirchnerismo hoy?

Hace unos días, vi una pintada en Mendoza que decía "XX 100% kirhnerista". ¿Cuántos dirigentes hoy se autodenominarían de esa forma? Ver la pintada era un viaje a un pasado remotísimo, del que nos separan universos, sino fuera porque la habían pintado para las elecciones de octubre pasado.

Todo lo sólido se desvanece en el aire.

Aureliano Buendía dijo...

Farolera: Extendiendo la respuesta, Novaro por acá dice:

Idealmente, todavía estarían a tiempo de contener la crisis, emparchar el barco, y aun sin recuperar lo perdido, al menos abrirse un nuevo camino y evitar que su final sea demasiado penoso. Pero hay motivos para no ser optimistas a este respecto: los cambios mínimos necesarios para abrir una nueva senda invalidan de modo tan abierto y completo los rasgos de identidad a que se abrazó con fervor el kirchnerismo al iniciarse su declive, por ver en ellos supuestas tablas de salvación en vez de las pesadas cargas que realmente son, que a esta altura corren el riesgo de, en caso de intentar esos cambios, quedar completamente diluidos como actor político, ser apenas tolerados por quienes ya han aprendido a detestarlos y perder el apoyo de quienes todavía los aman, de modo que, aún logrando eventualmente éxitos parciales en la gestión y mejorando los rendimientos de este su segundo gobierno, podrían condenarse anticipadamente a la nulidad y el olvido. Enfrentados como están a una situación dilemática, tal vez, aunque suene paradójico, la menos mala, por riesgosa, de las salidas que tienen a la mano sea la menos razonable, aunque a la postre más costosa, que están intentando: aislarse, alinear a quienes todavía quedan en el redil, pagar a los leales y combatir a los disidentes, disimular o minimizar cambios que se les vayan imponiendo, y rezar para que el humor social cambie y los precios y tasas internacionales no lo hagan.

Julián dijo...

Coronel: Yo le dije socialdemócrata porque usted sabe que dentro de la categoría "progresista" entra cualquier cosa. Hasta Felipe Solá o los radicales ultimamente.

La categoría progresista me gusta para pensar aspectos de la realidad pero la veo demasiado bastardeada y vacía para definir políticamente a alguien. La veo demasiado políticamente correcta además.

Por eso usted es un socialdemócrata para mí, pero uno raro, ya que no es un gorilón del PS.

Con respecto a lo que le dice a la Farolera, yo cada día espero menos de este Gobierno, pero al mismo tiempo, creo que nunca debemos cerrar la puerta del todo. Son peronistas, esto es, cambiantes por naturaleza, además recordemos que en lo que fue tal vez el momento más inspirado de Néstor Kirchner allá por 2003-2004 se sucedieron muchos cortes de manga rápidamente. Tal vez no se repita eso pero podemos apostar a que al menos esta experiencia de Gobierno no termine igual que el penoso alfonsinismo.

Por otra parte creo que el kirchnerismo como construcción política no existe y es apenas un castillo de naipes. Nunca tuvo construcción política y es probable que no la tenga. No hay referentes ni partidos sólidos. Aunque me gustaría coincidir con Borón y cia en que el Gobierno debería haber destruido el PJ y organizar la "transversalidad" siemrpe creí que a lo máximo que podría apostar Néstor Kirchner era a liderar y sanear el justicialismo tratando de revitalizar esa estructura.

Saludos

PD: A mí el Political Compass me da en la misma línea horizontal que usted pero un poquito más arriba. Debe ser porque soy más autoritario (¿?)

Farolera dijo...

Coronel... un poco de sentido del humor, pordió! (lo del héroe... era una chicanita).

Y, ya ve? No lo digo yo; lo dicen otros, mucho más ilustres... este gobierno está jugando al juego del gallina a la Thelma & Lois...

Aureliano Buendía dijo...

Farolera: Usted también está un poco sensible, eh...

Eduardo Real dijo...

Bueno, parece que el operativo mediático de "oxigenación" está recolectando adherentes (y voceros) autoproclamados "progres".

Yo tendría cero problemas de que el próximo primer ministro, o min. de economía fuera Moreno, y/o Luis D'Elía ministro de Relaciones Exteriores. Pero cero, eh?

Y lo llamaría "operativo hidrogenación", tanto así como para romperles las bolas a los "oxigenadores" que le dicen a Cristina cómo tiene que armar el gabinete. Por el bien de la Patria, claro...

Aureliano Buendía dijo...

Eduardo: Yo sí tendría problema con una composición del gabinete como la que describís; pero así es la vida en democracia, vos pensás una cosa y yo otra.

Aunque probablemente mis opiniones sean sólo reflejo de operaciones mediáticas, aún cuando no soy conciente de ello y crea que mis opiniones son mías.

Algunos no tenemos el privilegio de formar parte del grupo de "los mejores artistas e intelectuales de la Argentina, los más respetados, los que más han hecho por la cultura de este país y están vivos" (porque para autoproclamarse cosas, como usted verá, acá nadie se corta ni un pelo) para apartarnos de esas operaciones, salir de la caverna y ver la luz de la verdad cara a cara.

abrazo