domingo, agosto 03, 2008

Cecilio

(o sobre las operaciones mediáticas)

Ahora que uno de "los mejores artistas e intelectuales de la Argentina, los más respetados, los que más han hecho por la cultura de este país y están vivos" desciende de su círculo áulico y nos ayuda a comprender que somos víctimas de operaciones mediáticas frente a las que no tenemos ninguna defensa, recordamos la historia de Cecilio, aquella Maniobra de la oligarquía, el imperialismo, la CIA y sus departamentos de marketing dirigida a requebrajar la estima popular y la moral revolucionaria de Bombita Rodriguez.

Chau. Pasen un lindo domingo.

2 comentarios:

Julián dijo...

Un par de observaciones:

En primer lugar celebro que usted siga con la idea de recobrar el humor tan fuertemente vapuleado por el "clima destituyente", la moral de Doña Rosa y los kirchneristas histéricos.

En segundo lugar, me parece que Eduardo Real se equivoca bastante cuando da por probado que sea tan fácil engañar y manipular a la población a través de TN. Creo que es bastante errado visualizar a los televidentes, oyentes o lectores de diarios como si fueran feligreses que van a recibir la hostia. Hay una distancia crítica, no siempre se cree lo que dicen los medios. Los medios crean agenda pero no pueden decirle que pensar al pueblo. El clima enrarecido y de profunda crispación que hemos vivido en los últimos meses con nuestros compañeros de clase responde a hechos previos y broncas subyacentes que se manifestaron ante esta oportunidad. Es todo más complejo que simple "mierda que dice el Grupo". Creo que en el fondo de los planteos como el de Eduardo anida la idea de que no está mal que se trate de manipular al pueblo, sino que lo que está mal es que lo manipulen los contrarios.

Saludos

Aureliano Buendía dijo...

Pienso algo bastante parecido. De hecho, cuando hace tres años toooooooodos los medios (excepto LN) eran kirchneristas, ninguno estaba preocupado por las operaciones mediáticas.

Me acuerdo del boludo de Leuco haciendo preguntas como: "¿Usted está en contra del proyecto político del presidente Kirchner?" como si estar en contra fuera no sé qué cosa, como si estar "en contra" te transformara en el mal absoluto... Y sí, podés estar en contra de un presidente, de su proyecto político y de todo: It's the democracy, stupid.

Y sí, las cosas hay que tomárselas con buen humor.