domingo, febrero 10, 2008

Inmigración, acá y allá




Las primarias sugieren que el "problema inmigratorio" será uno de los principales temas de las elecciones presidenciales de noviembre. Y, para no ser corridos por derecha frente al electorado republicano, incluso los candidatos en principio más moderados en temas inmigratorios se vieron obligados a endurecer su discurso. Una vez más, las elecciones internas introducen efectos distorsivos que tienden a polarizar la elección general, tal como ha expuesto Colomer en algunos papers.

Por cosas como estas, cualquier candidato republicano será siempre indigerible en este blog. Pero, atenti, tampoco veamos la paja en el ojo ajeno: diálogos como estos se escuchan en Recoleta o San Isidro, aunque en esos casos sin ninguna barrera idiomática.

¿Hacia una nueva columna vertebral?

Torcuato ha pronosticado que el sistema de partidos argentino desembocará en un sistema bipartidista clásico, de tipo bipolar, con una izquierda y una derecha bien definidas. Torcuato ha repetido esta predicción por años, quizás corresponda decir por décadas; y lo ha hecho tantas veces como la realidad la ha rechazado. En beneficio de Torcuato, hay que reconocer que en más de una oportunidad el proceso político argentino pareció encaminarse hacia un cierto escenario bipolar; no obstante, la aparición de un sistema de partidos que funcione (casi exclusivamente) alrededor de dos actores siempre ha sido remota.

Muchas veces la prensa ha transmitido los sueños ditelleanos de los Kirchner. Se dice que ellos quisieran protagonizar la articulación de un nuevo sistema de partidos, donde un bloque de centro-izquierda, hegemonizado por el peronismo, confronte contra un bloque de centro-derecha, cuya aparición quedaría pendiente a un incierto futuro. Un diseño de estas características pareciera presentar reminiscencias del formato habitual de la política europea, estructurada principalmente alrededor del clivaje izquierda-derecha, aunque usualmente esta competencia no ocurre en forma bipartidista sino multipartidista.

Por un lado, la decisión del kirchnerismo de tomar las riendas del partido tras cuatro años de (por decirlo de algún modo) ignorarlo olímpicamente sugiere que desde la cúpula del poder se supone que la realización de tal proyecto requiere de la revitalización del Partido Justicialista como elemento central y, desde allí, atraer a otros sectores de centro-izquierda, muchos de los cuales (cabe recordar) han construido su identidad política en conflicto con la identidad peronista. Las elecciones de octubre pasado mostraron que, en términos electorales, el kirchnerismo descansa más que nunca sobre sus bases peronistas, mientras que los demás sectores que han participado del armado (desde radicales K, pasando por agrupaciones piqueteras, hasta el progresismo bienpensante porteño) ocupan roles accesorios. Por ese motivo sería muy esperable que algunos, quizás muchos líderes peronistas con control directo del aparato electoral, en especial algunos gobernadores, se sientan tentados a reclamar una mayor cuota de poder políticos y, por qué no, a soñar con disputar el liderazgo (es decir, la presidencia) dentro de cuatro años.

Desde esta perspectiva, la decisión de desandar los pasos y retomar las riendas partidarias quizás no sea una muestra del formidable poder político del kirchnerismo, sino antes sea un intento para consolidar su liderazgo sobre el universo peronista, cerrando el paso de posibles competidores, intuyendo que al apogeo sigue la decadencia. Pero también puede ser un camino para institucionalizar el partido y así proteger su propio poder político: la ausencia de reglas creíbles permite que el poder sea administrado con un mayor margen de maniobra; sin embargo, la institucionalidad, al dar márgenes de estabilidad en las interacciones entre los actores, puede ser una estrategia para preservarlo, para protegerse frente a eventuales competidores. En un peronismo de instituciones informales como el actual, el próximo líder peronista borrará del mapa a los Kirchner tal como ellos lo hicieron con Duhalde.

Sin embargo, las posibilidades de concretar tal sueño ditelleano puede chocar contra límites difíciles de vencer. Tal como reflexionaba Pierre Ostiguy en una columna post-elecciones, hay una gran brecha entre la figura de Cristina, a nivel de liderazgo “peronista” nacional, y las bases peronistas que fundamentalmente la votaron. Esta brecha es observable tanto a nivel de estilo político (y de estética), como a nivel de proyecto “ideológico” (el comentado nivel simbólico abarca ambos aspectos). Y esta brecha es mucho más grande, opino, que la que existía con Néstor Kirchner. [...] Cristina quiere liderar un gobierno que sea básicamente de izquierda moderna, identificada con el socialismo francés, o el socialismo español, o el modelo chileno de Michelle Bachelet. Eso es muy irónico, teniendo en cuenta el odio profesado tantas, pero tantas veces –y con pasión– de parte de votantes y militantes peronistas hacia el socialismo europeo, “que no tiene nada que ver con el peronismo”. Odio que se actualizó hace dos décadas cuando lo asociaban claramente con el alfonsinismo. Y, sin dudas, el peronismo es populismo retóricamente nacionalista. El peronismo no es asimilable a una identidad socialista o progresista, porque está estructurado sobre identidades por completo diferentes, en no pocos puntos irreconciliables con el ideario del pensamiento progresista. En parte por estas profundas diferencias identitarias y, también, porque como se dice acá el votante progresista en el gran número -dirigentes mojadores hay, pero no suman a este análisis- es un votante sin cultura oficialista y en líneas generales la gestión nacional -por motivos diversos y muchos valederos- más o menos rápidamente primero lo agobia, luego defrauda y finalmente termina apartándose en busca de alternativas opositoras, donde se siente más cómodo, la posibilidad de su integración en el añorado bloque de centro-izquierda es poco probable. Antes bien sería esperable una eterna e irresoluble relación de amor-odio, limitada a alianzas más bien coyunturales.

Por otro lado, la dimensión partidaria del peronismo, tal como se enfatiza acá intentando calmar "progres asustados", jamás ocupó un rol hegemónico en el movimiento. La posición del partido nunca fue comparable a la ocupada por sus equivalentes en otros movimientos multiclasistas, tal como podría ser el caso del PRI mexicano; ni tampoco jamás pudo equipararse a los partidos obreros de estilo europeo, donde la relación entre sindicatos y dirigencia partidaria está institucionalizada en reglas indisputadas. En este contexto el peronismo era un movimiento no sólo por su pretensión de representar a toda la sociedad y no reconocerse sólo una "parte", sino también porque bajo esa etiqueta se refugiaban diferentes actores políticos, que pretendían liderarlo: partido, sindicatos y también organizaciones armadas. Así, la renovación de los años '80 fue el primer (y diría único) proyecto de convertir el peronismo en un partido social-demócrata moderno, siguiendo el modelo de los partidos obreros europeos, pero tal como señala Levitsky el proceso no acabó en la construcción de un partido de cuadros sustentado en el aparato sindical, sino en uno de bases clientelares controlado por jefes locales con acceso privilegiado a los recursos estatales en los años '90.

Es decir, tampoco corresponde imaginar que a un Partido Justicialista todo poderoso, que finalmente discipline a todos sus componentes, transformándose así en la piedra fundamental del sistema político argentino. Y menos aún creer que eso se puede lograr sólo con una foto en la portada dominical de Clarín, por más que eso haya sacudido el abispero. Dice hoy Wainfeld en una reflexión inteligente: La repercusión del acuerdo Kirchner-Lavagna fue enorme. Da la impresión de que hasta resultó desproporcionada a su real impacto. En la arena mediática esa diferencia virtual es una minucia: si fue tapa de diarios y comidilla de las radios durante varios días, fue importante. Pero la construcción de un PJ que sea realmente un partido institucionalizado requiere algo más que ruido. También requiere nueces.

jueves, febrero 07, 2008

Excursus



Alguien con quien charlaba ayer me comentó una discusión reciente que había mantenido con un miembro del honorable sistema judicial argentino. Parece que la discusión giró alrededor de la histórica resistencia de los jueces a pagar el impuesto a las ganancias, carro al que, como no podía ser de otro modo, se suben también todos los demás miembros de la carrera judicial (fiscales, secretarios, etc. etc.). El interlocutor de mi amigo, entre muchos otros dislates, argumentó que "¿Usted sabe lo que yo ganaría con lo que sé en el sector privado?" para defender el no pago de impuestos. Este es un asunto en el que, muy brevemente, nos detuvimos en otra oportunidad.

No hay que ser nuestro super-héroe para sostener que el saber es un recurso de poder atado a la pertenencia social de quien lo posee: los sectores socialmente dominantes son los que acceden a los niveles más altos del sistema educativo formal. Y el mencionado impuesto a las ganancias pretende reducir la regresividad del sistema fiscal, gravando a los que más tienen, lo cual le da al mencionado impuesto ciertas (no muchas) pretensiones redistributivas. En consecuencia, precisamente, porque aquel interlocutor posee un volumen de saber superior a la media debe ser gravado (y no exceptuado) por el impuesto a las ganancias.

En fin, arriba les dejo una imagen de la familia judicial.

miércoles, febrero 06, 2008

Las palabras y las cosas

¿Y esto? ¿Cómo se explica este encuentro, esta foto, este aval? ¿Dónde se perdió el discurso sobre los Derechos Humanos? No entiendo, no entiendo nada.

domingo, febrero 03, 2008

Mientras se calienta el agua

Ayer nomás Zabalita se quejaba que no pasaba nada de nada. Que la lectura de diarios era un pelotazo, un montón de noticias anodinas, nada que inspirara un posteo. Hoy, esta portada sacude a la escena política y da un nuevo giro a la mentada reorganización del peronismo.

Como desde hace cinco años, con muy pocas interrupciones, el gobierno maneja la agenda mientras la oposición lo sigue de atrás, lo marca mirando el número de la camiseta. La tapa de hoy, una vez más, prueba que nadie parece estar en condiciones de quitarle la iniciativa al kirchnerismo.

Tal como acá se ha dicho en ocasiones anteriores, el lavagnismo era una versión de kirchnerismo blanco, un poco más prolijo y más digerible entre los sectores medios. Por ese motivo no sorprende la alianza; aún con lo bastardeados que están los programas y las ideologías, ambos tienen grandes coincidencias programáticas y eso los acerca. Tras haber medido fuerzas en las elecciones de octubre, las oportunidades de un acuerdo se aclaran, porque se transparenta qué tiene cada uno (en especial Lavagna, claro) para ofrecer.

Otro tema. Hace un par de días decíamos que no nos explicábamos esta otra portada. Seguramente una y otra no tengan nada que ver. El Coronel está convencido que la redacción de Clarín no ofreció una cortina de humo el lunes pasado a cambio de la foto de la portada de hoy. No, seguramente no haya relación entre las tapas. Pucha, qué mal pensados son algunos...

Quiz dominical. Si ahora los radicales L son también radicales K, ¿qué parte del radicalismo resta pasarse a las filas peronistas? Más aún, ¿existe todavía el radicalismo?

Chau, hasta mañana, me voy a preparar unos mates.

sábado, febrero 02, 2008

Cielito por Asalto




Esta es, Zabalita querido, la locura que nos pasa a los argentinos. Porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones.

viernes, febrero 01, 2008

Bailar con la más linda



Dice la voz popular que el desafío más difícil es bailar con la más fea. Según este saber de arrabal, nadie quiere hacerlo básicamente porque a todos le gustaría hacerlo con la más linda. Sin embargo, bailar con la más fea presenta una gran ventaja: se requiere poco para salir bien parado. El problema es más grande cuando uno tiene que bailar con la más linda, porque las comparaciones a uno lo pueden liquidar sin más, casi como un trámite, por falta de equivalencias.

Este es un blog que habla de política, aunque a veces (no pocas) también de fútbol. Amamos el cine, amamos la literatura, pero no posteamos sobre eso. Pero hoy algo nos llama, nos convoca a hacer una excepción. Y haremos tal excepción para decir que los relatos de García Márquez han probado ser mucho para cualquier director que no sea Arturo Ripstein. Sacar a bailar la desmesura de una prosa sin fin es exponerse al ridículo de la comparación, a la paliza que un campeón mundial de peso completo le puede dar al mejor peso pluma. Esto se torna brutal cuando se trata de uno que además de ligerito no tiene pergamino alguno.

Ante este panorama, lo mejor entonces es declinar el convite y no sacar a bailar a la más linda. Quizás no haya necesidad de sacar a la más fea, dado que podemos buscarnos una del montón; pero nunca deberíamos tentar a nuestra suerte y buscar a la más linda porque, como a Ícaro, aproximarnos tanto al sol puede matarnos. Salvo, claro, que uno sea Ripstein. Ahí sí, eso es otra cosa.

miércoles, enero 30, 2008

Tradiciones de familia



¿Qué más se puede decir? ¿Algo se puede agregar ante la potencia irónica de El Jueves? A veces las palabras sobran.

Vaticano, Iglesia y el placet de Iribarne


Regreso de vacaciones; breves pero vacaciones al fin. Vacaciones en las que el Coronel estuvo desenchufado, muy desenchufado, en el sentido más literal del término. Pero recalo nuevamente en la ciudad y me sorprendo con una portada que sugiere que las relaciones entre la Iglesia y el kirchnerismo no se van a enderezar con facilidad, por más señales que se envíen desde la Casa Rosada, por más reuniones con foto para los medios.

Hoy veo que Martín, no sin cierta sorna, recoge las reacciones "en tiempo real" de algunos lectores. Y se me ocurre entonces que puede ser oportuno establecer algunas ideas que pueden ser útiles para entender de qué se trata todo esto.

Primero cabe decir que la Iglesia y el Vaticano no son lo mismo, aunque muchos usen esos términos como sinónimos. La primera es "el cuerpo místico de Cristo" y esas cosas que dicen algunos de los comentarios recogidos; es decir, una organización religiosa, una cuestión de fe (en la que no creo, pero prefiero ser respetuoso con las creencias de los demás). La segunda es un Estado de características muy especiales, pero Estado al fin y en tal calidad recibe embajadores. Por supuesto, ambas realidades se entrecruzan en muchos puntos, pero son entidades diferentes.

Segundo cabe decir que aceptar/negar el placet de un embajador es un derecho soberano reconocido internacionalmente. Y, más allá de la cuestión de Derecho sobre la que mejor consultan a otro, esta potestad tiene una lógica política evidente: si los embajadores son los encargados de llevar adelante las relaciones entre dos Estados, no tiene sentido que ellos resulten "indigeribles" para el Estado receptor. ¿Cuáles son criterios válidos para negar el placet? No existe una definición para esta pregunta, primero porque no hay necesidad de dar motivos para negar el placet; y segundo, porque son criterios políticos, no jurídicos, y cada Estado los establece en forma autónoma.

Ahora bien, vamos al fondo. Honestamente dudo que el Vaticano no le dé el placet a un embajador por ser divorciado, porque sería muy naïf esperar recibir como embajadores a "buenos cristianos". Antes tiendo a pensar que el motivo de fondo es algo aún más dificil de defender: la jerarquía eclesiástica en Roma tiende a pensar que, en su relación con "países tradicionalmente católicos" (esta etiqueta me parece muy pobre, pero creo que se entiende a lo que refiere), el embajador ante la Santa Sede debe ser un hombre con credenciales católicas sólidas. Es decir, en alguna medida esperan que el embajador en Roma sea antes un representante de la Iglesia ante el gobierno de turno, que un representante del Estado argentino (o boliviano, o brasileño, etc.) ante el Vaticano. Por supuesto, esta forma de entender el placet como el derecho de tener un embajador "del palo" conduce fácilmente a tensiones con la Santa Sede cuando un gobierno intenta ganar autonomía en sectores caros a la jerarquía católica.

A esta altura de los hechos es probable que ya nadie lo recuerde, pero la designación de Carlos Custer también despertó resquemores en Roma; y, en ese caso, la estrategia seguida fue mostrar (quizás diría exagerar) las credenciales católicas del candidato, poniendo en primer plano los nexos de Custer con el sindicalismo católico. En este caso veremos cuál es la estrategia a seguir.

Como muchas veces pasa, como dice Chizzo, el final es en donde partí. Me resulta difícil explicar la portada. Primero porque una demora de un par de meses en otorgar el placet a un embajador no es extraño ni excesivo; y además hay que tener autoridad "moral" para reclamarlo, porque ¿qué debería decir el gobierno alemán después que Argentina se tomara dos años para designar un embajador en Berlin? Segundo porque la Embajada argentina ante el Vaticano es por completo intrascendente para la política exterior de nuestro país; ese es un dato que sólo le interesa a la gente vinculada a la Iglesia y alguno que otro más, porque a fin de cuentas, como decía alguno, ¿cuántas divisiones acorazadas tiene el Papa? Dedicar la portada completa del diario de mayor tirada del país, del único medio que por sí sólo puede mover la agenda política, para un tema así de chiquito...

domingo, enero 20, 2008

Mané

Los debates en el fútbol son, como la Biblioteca de Babel, infinitos. Esto se debe a la imposibilidad de arribar a conclusiones finales indisputadas. Muchos polemistas presentan argumentos tan difíciles de comprobar empíricamente que, muy probablemente, a Lino Barañao les parecerán también teología. Gracias a esta propiedad algunos atorrantes son columnistas en medios deportivos; algunos entrenadores que saben más sobre whisky que sobre el fútbol europeo pueden dirigir selecciones nacionales y además responder a la prensa con desdén; y algún jugador de cabotaje, insípido y sin sangre puede calzarse la camiseta que supo usar el Rey y encontrará voces dispuestas a legitimar ese oxímoron.

No obstante, en otra época, en el fútbol hubo auténticos cracks. Jugadores capaces de llenar estadios deseosos de verlos a ellos, sólo a ellos. Jugadores con un talento indescifrable, casi hipnótico. Talentos que parecían jugar con ritmo de Bossa. En este blog creemos que Manoel dos Santos, o simplemente Garrincha, fue el mejor puntero derecho de todos los tiempos, campeón del mundo en 1958 y 1962, además de ganador de algunos campeonatos cariocas.

Hoy se cumplen 25 años de su partida. Simplemente, gracias Mané.


sábado, enero 19, 2008

One word! Begins with a "R"



La economía estadounidense se apresta a entrar en recesión. Y no es que "Washington nos terminará exportando la crisis de una u otra forma" como se dice por acá, como si los avatares de la economía foránea, una vez más, detuvieran el incontenible crecimiento de la economía argentina, indudablemente condenada al éxito. Por el contrario, la economía internacional es un sistema integrado, una economía-mundo para usar las palabras de Wallerstein, de la cual la economía argentina es un pequeño eslabón. De la misma forma que una buena parte del crecimiento de los últimos años es atribuible a condiciones externas excepcionales, de las cuales la política económica supo sacar partido, una eventual recesión de la economía estadounidense puede ponerle fin al ciclo expansivo, a menos que el gobierno sepa responder con la política económica adecuada al nuevo contexto externo.

La economía se desplaza en forma cíclica. Eso lo sabemos desde aquel sueño de José, narrado en el Génesis; los economistas en la modernidad modelizaron el concepto en forma más sofisticada, precisa y útil. Por ese motivo, la política económica debe diseñarse suponiendo tales ciclos y las eventuales respuestas. Y, en términos de cuadros políticos, cuando el difícil escenario internacional (al que se refiere la imagen inicial) ponga a prueba la solidez de la economía argentina sería mejor tener un Ministro de Economía en serio, real, que no sea cartón pintado. Sin embargo, eso no va a pasar porque, tal como le insistimos a Zabalita, uno de cada dos votantes no están de acuerdo con esta idea y piensan que el mejor Ministro de Economía sigue siendo Néstor Kirchner; la otra mitad, por su parte, no sabe muy bien qué quiere.

Todo esto viene a cuento de dos cosas: por un lado, llamar la atención sobre la imposiblidad de pensar en la economía nacional sin insertarla en la economía internacional, lo cual impide pensar en un "ellos vs. nosotros" como algunos parecen sugerir; por otro, llamar la atención sobre las contradicciones implícitas en los procesos de decisión política, donde en no pocas ocasiones las decisiones más adecuadas en lo técnico son imposibles, inviables en términos políticos, de igual forma que otras políticamente sustentables son deficientes en el plano técnico. Así, presentadas las cosas, alguien podría pensar que aquí se sugiere una idea determinista, sin un auténtico lugar para la política. Por el contrario, aquí, posteo tras posteo, se ha intentado presentar a la política como una potencia transformadora, aunque su capacidad no es ni absoluta, sino que se mueve en un marco de restricciones reales. En este sentido, el eventual error del gobierno será no rearticular su coalción política, quizás incorporando nuevos actores en su coalición y rompiendo con algunos socios actuales, a fin de tornar políticamente viable una nueva generación de su agenda política. Por supuesto, este proceso de construcción política implicará una redistribución de poder entre los actores involucrados, motivo por el cual la inercia siempre será un factor a tener en cuenta. En cambio, el gobierno ha optado por descansar sobre la continuidad antes que tomar los riesgos que involucra el cambio.

Ortega decía que la política es el arte de hacer posible lo necesario.

[La imagen del inicio, acá]

viernes, enero 18, 2008

Legalize it!



Andando dicen se hace el camino,
descalzo es como yo lo quiero andar...


Este mes ha sido de escasos posteos. Un poco por falta de inspiración, otro poco por el calor y mucho porque hay pocas noticias que impulsen, generen los posteos. Pero hoy nos encontramos con esta noticia sobre un fallo de la Cámara de Casación de la provincia de Buenos Aires confirmando un fallo anterior de la Sala I de la Cámara de Apelación en lo Penal de Morón: los jueces estimaron que “cualquier sustancia estupefaciente genera un irregular desarrollo de la persona en relación con el contexto social, independientemente de los daños psicofísicos que efectivamente sufra” y que “puede reconocerse la falta de salud en personas que, sin presentar ninguna anomalía psicológica, sin embargo carecen de bienestar y no se encuentran integradas en la sociedad, o lo están de un modo deficitario”.

La primera reacción fue decir: esto es una vergüenza. Me pregunté desde cuándo los jueces tenían potestad de decidir qué cosas generan "un irregular desarrollo de la persona en relación con el contexto social". A mí me parece que Los Nocheros tienen un efecto que describiría usando las mismas palabras y no ando promoviendo prisión para cualquiera que los vaya escuchando por la calle. En realidad, en tamaña decisión judicial resuena una notable moralina conservadora, que intenta proteger a la sociedad de ciertas conductas consideradas desviadas, pero desde cuándo los jueces deben ser árbitros de la moral ajena.

Pero esa reacción de señora gorda indignada quejándose en la peluquería a los pocos segundos me resulta insuficiente y vamos un paso más allá. Y uno se hace preguntas: ¿Por qué un cana tiene derecho de parar a un flaco por la calle "para pedirle documentos"? Si el pibe no hubiera sido pobre, ¿el cana lo habría parado? y, en el eventual caso que lo hubieran parado y encontrado marihuana, ¿le habrían iniciado un proceso? ¿A quién jodía el pobre pibe caminando con un porro en el bolsillo? ¿Fumar un porro, incluso en público, jode a alguien más allá del fumador?

Michel Foucault, mente genial que ilumnina a este blog desde sus primeras líneas, reflexionaba acá que la legislación penal no había sido desarrollada para erradicar el crimen del mundo, cosa imposible at all, sino para reducir la criminalidad a un espacio reducido, delimitado y, por eso, manejable a bajos costos para la sociedad. En la mirada foucaultiana, no es que las personas pobres sean más proclives a cometer delitos, sino que la propia noción de criminalidad se elabora alrededor de tipos sociales definidos: los pobres, los excluidos, los condenados de la ciudad. Ellos son los recurrentes usuarios del sistema penal. Por el contrario, un policía jamás hubiera parado "para pedirle documentos" a un nene bien. Y en el caso que tal cosa ocurriera, un batallón de abogados y contactos tras bambalinas con el poder hubieran dormido el asunto hasta su natural prescripción.

Este pibe, obviamente, no jodía a nadie. Ningún orden público se veía sacudido o puesto en duda por alguien llevando un porro, apenas 5 gramos de marihuana en un bolsillo. Nuestra Constitución, en un artículo de sabiduría plena, que recoge los elementos centrales, fundacionales del pensamiento liberal moderno, que resume toda la obra de John Stuart Mill en 36 palabras, dice que Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. La condena sancionó una acción que se trataba, a todas luces, de una cuestión íntima, reservada a Dios, ante la que los jueces son incompetentes.

En este punto se observa, como en muchas otras materias, la ausencia de liderazgos políticos con pretensiones. ¿Alguien ha dado un paso para construir una agenda política que incluya estos temas? Nadie, a pesar que este tema puede abordarse tanto por derecha como por izquierda. Un exponente del abordaje por derecha es un hiper-liberal como Alberto Benegas Lynch, quien argumenta en términos de las restricciones que el Estado impone al ejercicio de la libertad individual. Benegas Lynch sólo puede movilizar tres o cuatro votitos en el ESEADE, quizás alguno más en la Fundación Atlas, y poco más. Sin embargo, este discurso bien podría haber sido articulado por candidatos liberales con mayor repercusión como RLM, siguiendo la tradición de J.S. Mill reflejada en el artículo diecinueve. Y un abordaje desde la izquierda debería apuntar a que los únicos perseguidos, juzgados y condenados por este tipo de legislación son los pobres, son los débiles, son los excluidos, recuperando el discurso foucaultiano. No obstante, más allá de algunos exponentes de la extrema izquierda autóctona, irrelevante en términos electorales, no se observa a ninguna fuerza de izquierda (kirchnerista, progresista, nacional popular, lo que sea) articulando un discurso sobre el tema. En última instancia, estos son los temas sustantivos de la política; o ¿hay algo más político que discutir la relación entre la libertad y el poder?

En ocasiones, los liderazgos políticos construyen una agenda política que recoge las demandas y expectativas de la sociedad; en otras, la movilización de la sociedad va por delante y los dirigentes políticos responden en términos downsonianos ajustando su agenda, a fin de conservar sus votos y sus cargos. En esta materia no parece que la primera opción fuera posible: ningún dirigente parece dispuesto a correr los riesgos de construir una nueva agenda. Por ese motivo, parece ser que la única posiblidad de cambio radica en la movilización desde abajo, la construcción de discursos y sentidos comunes alternativos, en romper los canones de una sociedad pacata legitimando el derecho de cada uno a ser libre, a hacer lo que quiera con su cuerpo. Y desde abajo interperlar a la política, para que la política articule la demanda como un problema político. Pero esta interpelación tiene que apuntar a los dirigentes políticos, a candidatos con nombre y apellido, a los que vemos en una universidad en campaña y uno tiene la oportunidad de preguntarles ante un auditorio si "¿Usted piensa que alguien puede estar preso por tener cinco gramos de marihuana en un bolsillo?"; si esto se limita a putear en un puñado de blogs, estamos fritos.

[El poster inicial lo "tomamos prestado" de acá; hagan click para verla más grande, háganme caso]

viernes, enero 11, 2008

Guantánamo



Hoy se cumplen seis años de la apertura de la cárcel de Guantánamo. Este nombre, que en otros tiempos recreaba un rincón del litoral cubano, se ha convertido en el debate político contemporáneo en un horrendo sinónimo de la violación de derechos básicos. No se trata de las condiciones de detención en sí, que se asemejan a un Spa si uno las compara con cualquier cárcel bonaerense; o no se trata sólo de eso. Lo que ha convertido a esta palabra en un escándalo es la situación jurídica de los detenidos, situados en un limbo legal en el que no gozan ni de los derechos de los prisioneros de guerra, ni tampoco de los derechos de cualquier procesado en territorio estadounidense.

Esta situación genera airadas reacciones tanto en la opinión pública internacional por la flagrante violación del derecho internacional, como también en la propia opinión pública estadounidense, por la distorción que implica en las reglas mínimas del Estado de Derecho. Ojalá que la próxima Administración repare esta cruel injusticia que, hoy, sopla su sexta velita.

miércoles, enero 09, 2008

The comeback kids



Algún tiempo atrás nos preguntamos: ¿Iowa lo puede todo? El Coronel cree que el fantástico impacto que tuvo la victoria de Kerry en este pequeño estado sobre el resultado final de las primarias hace cuatro años quizás ha conducido a los analistas a exagerar el "efecto Iowa". Por el contrario, acá decíamos que había motivos para suponer que el impacto de los resultados en esa primera parada serían menores que hace cuatro años. Por ese motivo, no sin cierta sorpresa, observamos que, entre los demócratas, las encuestas recolectadas en los días posteriores a Iowa indicaban que Obama había revertido la situación y los pronósticos le auguraban una victoria por 8 ó 10 puntos de ventaja, cuando un par de semanas atrás indicaban esa ventaja en favor de Hillary. En ese momento pensamos que quizás estábamos equivocados: en una de esas Iowa sí lo podía todo; los resultados de ayer indican que Iowa importa varias veces lo que su tamaño sugiere pero que su impacto tiene límites.

El sobre-dimensionamiento de las primarias en Iowa, combinado con ese giro en la opinión pública registrado por las encuestas (que digamos que sólo ocurrió entre los demócratas; entre los republicanos, Huckabee apenas pudo capitalizarlo para consolidarse en un distante tercer lugar), permite entender que los medios estadounidenses arranquen sus crónicas con frases como esta tomada de The New York Times: Senator Hillary Rodham Clinton of New York rode a wave of female support to a surprise victory over Senator Barack Obama in the New Hampshire Democratic primary on Tuesday night. In the Republican primary, Senator John McCain of Arizona revived his presidential bid with a Lazarus-like victory. ¿Por qué calificar de "surprise victory" a un resultado que las encuestas hace un par de semanas pronosticaban en forma sostenida? Básicamente porque el grueso de los analistas partían del supuesto de que toda encuesta era tentativa hasta que se desarrollara la primera primaria; y los registros de los últimos días avalaban este supuesto.

En términos teóricos esto tiene una explicación: los votantes intentan no desperdiciar su voto en candidatos sin oportunidades y, tal como enseña el profesor Downs, eligen al candidato con oportunidades más próximo a sus preferencias. Las primeras etapas de las elecciones primarias modifican el marco de información a partir del cual los votantes toman su decisión (voto): las chances de los candidatos derrotados en las primeras paradas son juzgadas mínimas y, por ese motivo, comienzan a ser abandonados tanto por sus votantes como por sus organizaciones. Esto en muchas ocasiones se torna una profesía autocumplida.

Entre los demócratas, las dos primeras paradas parecen aclarar el panorama, al dejar sólo dos contendientes en el centro del ring: Obama vs. Clinton. Todo sugiere que la suerte de Edwards está echada, porque salvo que en los próximos días ocurra un terremoto, los votantes demócratas comenzarán a considerarlo un candidato sin oportunidades y lo dejarán de ver como una opción al momento de votar. Este, por otro lado, era un escenario muy probable desde el inicio, tal como decíamos acá: Edwards corría el riesgo de quedar atrapado entre Hillary y Barak. En fin, con los Clinton nuevamente en carrera, la campaña se pone nuevamente atractiva. Qué lejos quedó la imagen de esta portada de AYER! Miren esa imagen chiquitita de arriba...

Entre los republicanos el escenario es mucho más confuso, donde las encuestas anticipan resultados cambiantes de un distrito a otro, lo cual plantea un dilema más dificil. ¿Qué ocurrirá si los republicanos llegan a la Convención nacional sin un candidato definido? Técnicamente, los delegados presentes elegirán la fórmula presidencial en ese momento, de acuerdo al número de delegados que apoye a cada candidato, pero eso implica un notable gasto de energías y presentar a los votantes un liderazgo partidario incierto, débil en las elecciones presidenciales. Este es probablemente el peor escenario para el Partido Republicano.

[La fotografía fue tomada del NYT y la encuentran acá]

domingo, enero 06, 2008

Los reyes de este mundo



Hoy es día de Reyes. Los niños (y también muchos que ya no lo son) dejaron sus zapatos ayer por la noche y, hoy por la mañana, encontraron junto a ellos sus regalos, dejados por los Reyes durante la madrugada. En estas tierras esta resulta una tradición remota, una especie de resaca de los regalos navideños, pero en no pocos países de Europa, los regalos no son patrimonio del día de Navidad sino que se entregan el 6 de enero. Pero los Reyes Magos, lamentablemente, no son reyes de este mundo, sino que los reyes de este mundo son otros, mucho menos generosos. Y, por ese motivo, procedamos al desenmascaramiento, trayendo al primer plano un viejo debate que mantuvimos entre posteos y comentarios con algunos monárquicos de la blogósfera, algún tiempo atrás.

Leyendas urbanas

La opinión política correcta, moderada, blanca y conservative, digamos Joaquín, sustenta sus inmensos elogios a Juan Carlos de Borbón en el rol del rey en la transición española (y en todo el legado de bondad que a su exclusiva intervención deben los españoles en primer término, pero también la Humanidad toda). Pero este hecho se ha transformado en un lugar común que, por repetirlo, ya nos lo empezamos a creer, como que a las mujeres no les importa el tamaño. Cualquier lector medianamente informado sabe que esto es una bestial reificación, sobre la cual el monarca, carente de toda legitimidad democrática e intentando eludir por todos los medios la legitimidad militar legada por el franquismo, asienta su autoridad moral ante la opinión pública.

¿De qué se trata ese rol presuntamente providencial? Situémonos en los tardíos 60s y tempranos 70s. El régimen lleva ya tres décadas y sus líderes (escasamente renovados) son también tres décadas más viejos, por lo cual el escenario de un cambio de régimen es palpable, incluso en algunos visibles signos de apertura. Europa occidental, crecientemente reunida alrededor del proceso de integración, ya ha dejado repetidas veces claro que no va a pasar de un frío trato comercial con España mientras subsista la dictadura. España a partir de los 60s se moderniza a pasos acelerados y aparecen, aunque con tibieza, nuevos actores políticos.

Y, en medio de todo ese proceso, Juan Carlos en primer término negocia con el franquismo su reconocimiento como heredero al trono, que logra tras la abdicación de su padre (aun vivo). Tras lo cual, con ese reaseguro institucional, ¿con quién debería pactar? ¿Con los estertores de un régimen de ancianos que ya no tiene nada para dar? ¿O mejor presentarse como garante de la estabilidad ante actores civiles? Para los civiles, ante una sociedad atermorizada por una eventual repetición de la Guerra Civil, la figura monárquica es una concesión razonable a fin de aparecer "aceptables" ante un régimen que (aun decrepito) puede desestabilizar cualquier transición. Y, por supuesto, también ante los poderosos socios del régimen en retirada.

La capacidad de desestabilización apareció en primer plano en febrero de 1981, cuando ocurrió un burdo intento de golpe de Estado, conducido por el teniente coronel Antonio Tejero; y en ese cuadro las opciones políticas de la Corona volvieron a ser las mismas: ofrecer a las autoridades civiles legitimidad ante la derecha a cambio de privilegios. Pero, al respecto, Zabalita dice que el papel del rey merece ser destacado, porque "el rey jugó del bando correcto y punto".

Pero ¿fue relevante su intervención? Primero, tal como señala Alfred Stepan, las prerrogativas militares habían sido sensiblemente reducidas con anterioridad: one of the major things to be aware of about military prerogatives in Spain is that their peak was during the civil war when they were close to the maximum. But, as measured by a whole series of indicators, the influence of the military as an institution within the authoritarian regime had significantly eroded before Franco died. [...] In the judgement of Juan Linz and Fernando Rodrigo, for the last quarter-century of Franco's rule the military in Spain had effectively been removed from the direct exercise of political power.

Y, siguiendo con el relato de Stepan, el poder de las autoridades civiles para hacer frente a la intentona estaba bien establecido: The process of gradual civilian empowerment for over a decade has allowed the government to address in routine ways situations that might have otherwise deteriorated [...] Nowhere was the dialectic of civilian power creation and the narrowing of military prerogatives clearer than in the case of the trials that followed the February 1981 coup attempt. The government was massively backed after the coup attempt by demonstrations in the street. Public-opinion polls clearly showed that the military claim to represent a silent majority was false. Only 2 percent of the Spaniards who were polled said they were in favor of military government. The previously established right of appeal to the highest civilian courts enabled the government to appeal rapidly the light sentences the convicted military rebels received. In the judgment of Juan Linz, the 1983 appeal trial and the attendant publicity were highly benefical for the consolidation of democracy. New costs for military attempts to usurp power had been established, and civilian prerogatives to control the military democratically were asserted and accepted. El Tejerazo fue un intento de golpe de Estado aislado como pocas veces se ha visto, casi ridículo, cuya mejor dramatización la plasmó Alex en su genial Muertos de Risa.

Apoyar a Tejero no hubiera sido muestra de golpismo, sino de una desconexión cabal con la realidad. Por el contrario, el Tejerazo fue funcional a la Corona, no ya para deponer a la democracia, sino para consolidar su posición ante el nuevo escenario legitimando su rol frente a la sociedad a costos irrisorios; más aún, con un espíritu un poco conspirativo hasta se podría pensar que fue propiciado por sectores monárquicos. Pero al Coronel el pensamiento conspirativo no le gusta, más bien le parece irracionalista y auto-evidente.

Consecuente con estas condiciones de aparición, durante tres décadas la Corona y sus voceros oficiosos se han dedicado a hablar del Sr. de Borbón como un artífice de la transición, a fin de ocultar su naturaleza profunda: se trata de una transacción en la negociación entre sectores pro-regimen y civiles pro-democracia. Entonces, la estrategia de la Corona y sus voceros es llenar en términos simbólicos su presencia, cargándolo de sentido y evitando verlo como una "posición de equilibrio" que por pasada puede ya no serlo más. Y esta estructura discursiva atrapa a no pocos sinceros demócratas que argumentan sobre la transición en los términos del discurso construido para la legitimación de la corona en democracia (el rey como artífice), sin ver que hay que deconstruir ese discurso y presentar el proceso en sus términos reales (el rey como costo).

Annus horribilis

El que pasó fue, quién puede dudarlo, un annus horribilis para la Corona, que como nunca apareció asediada en todos los frentes. Tal como decíamos acá, la política doméstica le deparó numerosos dolores de cabeza: revistas satíricas mofándose de la familia real, seguido del secuestro de ejemplares y de la persecusión penal de sus humoristas; mútiples mitines con el sólo objeto de quemar fotografías reales, con la consiguiente persecusión penal de militantes políticos; medios de prensa obligados a violentar el secreto profesional para castigar opositores a la monarquía; dirigentes políticos electos que se animan a hacer planteos en la propia cara del rey; la Corona haciendo lobby para que las empresas editoriales mantengan bajo control lo que sus periodistas dicen al aire o escriben en sus columnas; y, como si todo esto fuera poco, el mismo rey Juan Carlos tiene que salir a defender su trabajo hablando de todos los logros que, gracias a su generosa intervención, ha alcanzado la democracia española en estas tres décadas. A plena luz del día, crujen los cimientos de la monarquía española.

Pero tampoco su familia ayudó con el divorcio de la Infanta Elena. No caben dudas que esta sería una cuestión privada irrelevante, de la que sólo se ocuparían un puñado de revistas del corazón. No obstante, la cosa no es tan así cuando se trata de una figura (la Corona) que se presenta a sí misma como la quintaesencia de una nación y de una fe, que pretenden ser dos caras de la misma cosa.

Sin embargo, el frente internacional fue el encargado de despedir el año con el ya trillado “¿Por qué no te callas?”. Este exabrupto, en principio un hecho menor, acabó con la sistemática política de la Corona de presentarse por encima de todo conflicto y, así, sólo mostrarse en situaciones agradables o festivas, sea una foto con Nadal victorioso en Roland Garros o una imagen televisiva despidiendo a un grupo de médicos que van a brindar asistencia ante algún desastre natural, en algún remoto rincón del tercer mundo. Pero un exabrupto que, tal como se encargó de remarcarlo José Pablo Feinmann en esta columna memorable, prueba todo el anacronismo real:

Un rey, durante estos días, perdió los estribos durante una Cumbre Iberoamericana que se realizó en Chile. Tenía ante sí a un presidente latinoamericano, oscurito para colmo, con rasgos de indígena y que hace un uso brillante del Verbo. [...] hay que decir que en cuanto al Verbo, en cuanto a la palabra, Chávez lo maneja infinitamente mejor que el rey. Quien sólo fue capaz de una rabieta inadecuada, de una ira de monarca en tierra de salvajes: “¿Por qué no te callas?”, célebremente ya le dijo a Chávez. Toda la historia del colonialismo late en esa frase. Basta de usar el Verbo, tú, hijo de indígenas, descendiente de esclavos. Es un rey europeo el que te lo ordena. Un descendiente de colonizadores, de osados aventureros que os han descubierto para la Historia, de una civilización que ha puesto el Verbo en tu bocaza insolente. Chávez es un orador brillante. Podemos creerle o no. Pero el monarca que pretendió hacerlo callar sólo es un ente arqueológico, aturdido, un rescoldo de tiempos ásperos y viejos que sólo sabe dar órdenes a quienes considera naturalmente (y por tradición) inferiores a él. Qué sorpresa, sin embargo, majestad. Ahí, frente a usted, un indígena levantisco usa el Verbo en su contra, él, a quienes ustedes se lo entregaron como gracia de Dios, lo usa mejor que ustedes y los saca de las casillas, los arroja a la indignidad de los malos modales, lo transforma, a usted, majestad, en un rey que pierde los estribos ante un vasallo que le moja la oreja, qué deshonor, qué vergüenza ante la historia, ante su linaje, debiera usted, acaso, pensarlo bien y luego, elegantemente, abdicar.

Legado de la victoria del bando nacional y de cuarenta años de dictadura franquista, queridos amigos, estos son los reyes de este mundo.





[La fotografía inicial corresponde a 20 minutos y la encuentran acá]

viernes, enero 04, 2008

Pegar primero



Barak Obama y Mike Huckabee se quedaron con la primera parada: Iowa. El rápido ascenso de Edwards en las últimas semanas no fue suficiente. Pero nada ha terminado aún: esto sigue en New Hampshire el martes, donde las encuestas indican un sólido liderazgo de Hillary en el lado demócrata y una estrecha ventaja a McCain sobre Romney entre los republicanos. Allí Huckabee viene lejos, lejos.

Por supuesto, estas encuestas fueron hechas antes del caucus en Iowa. En estos días veremos qué tanto afectó/modificó las tendencias sondeadas hasta la fecha.

miércoles, enero 02, 2008

Iowa: la primaria entre cerdos y granjeros



Las reglas de las primarias estadounidenses dan lugar a un fenómeno que, por incierto y quizás injusto, no deja de ser interesante para analizar, tal como destaca acá el Criador.

Mañana, en Iowa, comienzan las primeras primarias desde 1928 en las que no participan ni el presidente en ejercicio ni su vicepresidente, motivo por el cual ambos partidos presentan carreras de resultados inciertos; de hecho, conversando con politólogos americanos durante estos meses, ellos expresaban que no estaban acostumbrados a pensar en dos primarias simultáneas. Iowa por peso demográfico debería ser un distrito por completo irrelevante, pero su ubicación en el calendario de las elecciones primarias sobre-representa a sus votantes, sus intereses y sus agendas. Los candidatos, salvo aquellos que (como McCain) lo consideran completamente perdido antes de empezar, dedican un esfuerzo desproporcionado en recorrerlo metro a metro, a sabiendas que una salida en falso puede sentenciar su suerte.

En este blog hemos considerado que este año el "efecto Iowa" será menor que en ocasiones anteriores: primero, porque en esta oportunidad pocos días después Hew Hampshire irá a las urnas, posiblemente diluyendo su impacto; segundo, porque su potencial es mayor cuando ocurre un batacazo y la paridad que reflejan las encuestas, tanto demócratas como republicanas, por lo cual no habrá batacazos; tercero, porque para maximizar el efecto Iowa hay que estar en condiciones de continuar con una seguidilla de éxitos y, en especial en el caso republicano, eso parece difícil.

En fin, mañana por la noche, veremos cómo terminó la primera parada de una primaria que tiene el formato de un torneo de fútbol. En el fútbol argentino, aquel que pierde en las tres primeras fechas se baja de la pelea. En las primarias las cosas no son muy diferentes.

[La caricatura corresponde a The Economist y la encuentran acá]

domingo, diciembre 30, 2007

Verdad, Justicia, Memoria



Esta noche se cumplirán tres años de una de las mayores tragedias vividas por la Ciudad de Buenos Aires. En ella encontraron la muerte casi doscientas personas y varios cientos más resultaron heridas. Una tragedia que, tal como se da cuenta acá, se continúa día a día en sus sobrevivientes. Una tragedia que ha marcado la memoria colectiva de la Ciudad.

Desde este humilde lugar dedicamos el último posteo de este año como un homenaje a las víctimas, como un abrazo fraterno a todos aquellos que perdieron seres queridos, como una parada más en esta marcha pidiendo justicia.

[La foto original corresponde a Damián Buonamico y la encuentran acá.]

miércoles, diciembre 26, 2007

Mi pie izquierdo



La capacidad de un politólogo para explicar el comportamiento de sus objetos de estudio a veces se ve por completo superada. Al humilde y leal entender de quienes hacemos este blog, debe haber pocas (pero muy, muy pocas) formas más estúpidas para empezar un período de gobierno como el anuncio de dar prioridad a los porteños en los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. Polémica garantizada, beneficios dudosos.

Primero, la polémica garantizada. Por un lado, no pocos argumentan en términos de la justicia/injusticia de la medida: unos alegan que con sus impuestos (tasas municipales) financian el sistema sanitario porteño y, por ese motivo, les corresponde ser sus principales usuarios; los otros responden con un conjunto más nutrido de argumentos, que van desde la solidaridad implícita en el sistema de salud pública(*) hasta la reciprocidad en el trato entre distritos, como se dice por acá. Personalmente siento que el segundo grupo de argumentos es más sólido, pero más allá de mis opiniones, me limito a dar cuenta que sobre este eje se han desarrollado los cruces de unos y otros. Sin embargo, ese no es el foco central del posteo.

Segundo, los (dudosos) beneficios. Por otro lado, todos sabemos que ningún actor político razona en términos de justo/injusto, sino más bien en términos de costo/beneficios. Entonces la pregunta se reformula en términos de: ¿los beneficios esperables de esta medida, de indudable incorrección política, son mayores que sus costos?

Una aproximación somera sugiere que no. ¿Por qué? La Ciudad de Buenos Aires se trata del distrito argentino donde puede observarse la mayor proporción de votantes que comparte valores posmateriales y esta medida parece más cercana a una lógica de la supervivencia (valores materiales), que a un estilo de vida humanista, casi diría post-política y post-historia.

Una segunda mirada podría sugerir lo contrario. Los votantes macristas fueron, tal como indicaba el Criador acá y acá, un mix similar a la elección de Menem en 1995: sectores altos (muy) y sectores bajos (muy). Los votantes de nivel socioeconómico bajo podrían tener una preferencia intensa en ser privilegiados sobre los vecinos del conurbano en la atención médica, mientras que los sectores medios (opositores) y altos (macristas) tendrían preferencias menos intensas, porque usualmente están cubiertos por redes de servicios médicos (sindicales, pre-pagas, etc.).

Ahora bien, una tercer mirada parte de suponer que la Ciudad y su periferia son una unidad sociológica, donde los lazos sociales se continúan más allá del Riachuelo y la Gral. Paz. Es posible que Doña Rosa se beneficie de la medida, pero también es muy probable que la hermana o la hija de Doña Rosa, que viven en Florencio Varela o Fiorito se vean perjudicadas. En ese caso, ¿Doña Rosa va a estar a favor o en contra de la medida? ¿Doña Rosa prefiere que la atiendan a ella o la su nieta recién nacida? Bueno, ya la cosa no parece tan clara.

Si a eso sumamos la polémica con la que empezamos arriba, los beneficios de la medida se escurren entre los dedos como el agua. Creo que a Mauricio le hubiera convenido más empezar su gestión construyendo una imagen amigable, como diciendo "¿Vieron que no soy un vampiro?". Pero bueno, a Mauricio no lo asesoramos nosotros; y decidió arrancar con su pie izquierdo.

(*) Decíamos recién: La Ciudad y su periferia son una unidad sociológica. Y los sectores más pobres de esa sociedad residen (casi en su totalidad) en la periferia, motivo por el cual cualquier política pública local necesita incluir el Conurbano para poder concebirse como "solidaria".

sábado, diciembre 22, 2007

Luca. 1987-2007


Posteo breve para recordar que hoy se cumplen 20 años de la partida de Luca Prodan. Cuando murió tenía apenas 37 años, pero antes de dejarnos revolucionó la escena del rock argentino.

Llegó a la Argentina en 1980 escapando de la heroína y desde su llegada se convirtió en un activo generador de bandas, introduciendo nuevos géneros en la escena local. Sin embargo, su nombre siempre será asociado con Sumo.

Tras la fugaz participación de la baterista Stephanie Nuttal, la formación de Sumo fue: Prodan (voz), Germán Daffunchio (guitarra), Alejandro Sokol (batería) y Diego Arnedo (bajo). Más tarde se unió Roberto Petinatto como saxofonista y, en 1984, Sokol dejó la banda, a la que entonces se sumaron Alberto Troglio (batería) y Ricardo Mollo (guitarra). Y esa fue la formación definitiva que perduró hasta la disolución del grupo: Prodan, Daffunchio, Arnedo, Mollo, Troglio y Petinatto.

Muchas paredes de Buenos Aires le dedican silenciosos homenajes. Algunos blogs recogen estos anónimos testimonios. Aquí lo recordamos con su propia voz, en una de las tantas entrevistas que se pueden encontrar en la red, en esta ocasión hablando de su visión del rock en la Argentina de los 80s.



Up-date: Al Coronel no le gustan hacer correcciones a posteos colgados, más allá de los 5' iniciales, en que usualmente descubre algún que otro error. Pero París bien vale una misa y este posteo bien vale una excepción.

domingo, diciembre 16, 2007

Joda

Estoy de acuerdo con que el caso de la (ya famosísima) valija del Mr. Antonini Wilson es un tema insignificante. Digamos, un aporte (turbio o transparente, poco importa) de unos 800 mil dólares en una campaña nacional es muy poca cosa.

Por otra parte, se puede observar un notable doble standard al hablar del asunto. Numerosas organizaciones extrnajeras hacen regulares y sustantivos aportes a los partidos locales, no sólo en Argentina sino en toda la región, aunque por supuesto (ay!) de forma bastante más transparente. Y yo no vi a nadie que se rasgue las vestiduras por recibir aportes de la Konrad Adenauer o la Friederich Ebert.

Pero decir que esto es una gran conspiración internacional, que a la valija se la plantaron a CFK en la campaña o que hay "muchos indicios" de que Mr. Antonini Wilson es un agente de la CIA ya es mucho. Se me ocurre que hay muchos más indicios de que el viaje en avión fue fletado por el Estado argentino, que los que iban en el avión eran funcionarios de este gobierno y del gobierno venezolano y que todos sabían qué estaba pasando. Y, la verdad, si no pasó nada no entiendo porqué echaron a funcionarios en ambos países.

Honestamente, antes que los chistes de D'Elía, prefiero al Gato de Verdaguer.


sábado, diciembre 15, 2007

Parecidos

(o sobre cómo homenajear a Torre sin ponerlo al tanto)

Algún tiempo atrás estaba leyendo un libro sobre política argentina del período que va desde el golpe de Onganía hasta el golpe (millones de veces más infausto) de Videla. Y a medida que avanzaba en el relato tenía la permanente sensación de estar leyendo algo muy conocido, casi diría que era como vivir un permanente deja vú. Hasta que en un momento me dije "Ahora sé dónde leí esto antes", me levanté del asiento, fui a la biblioteca y encontré este párrafo de Juan C. Torre, en El gigante invertebrado. Los sindicatos en el gobierno, Argentina 1973-1976:

Perón había sido lúcidamente consciente de que el 62% de los votos no era suficiente para el ejercicio del poder en un país cuya vida política reciente había estado pautada por las proscripciones electrorales y las intervenciones militares. Un gobierno peronista replegado sobre sus propias fuerzas debía ser, a mediano plazo, un gobierno vulnerable a la presión y, eventualmente, a la ofensiva de la poderosa oposición social que, aunque derrotada políticamente en 1973, velaba sus armas en las trincheras de los grandes negocios y las jerarquías militares. Para sortear los previsibles riesgos del aislamiento político, el líder peronista optó, pues, por crear una fórmula de gobierno articulada sobre una vasta red de acuerdos, como los que...

Este libro es, por decir lo menos, una obra insustituible sobre el movimiento obrero durante la segunda experiencia del peronismo en el gobierno. Y supongo que es difícil escribir sobre el tema sin ser profundamente influido, al punto de escribir párrafos como este otro:

Perón había sido consciente de que la formidable mayoría electoral que lo condujo al poder en 1973, no era suficiente para protegerlo de las presiones de una oposición, políticamente derrotada, pero alerta desde sus posiciones de poder en el mundo de los negocios y en las jerarquías militares. Por eso tejió los acuerdos sociales y políticos con los que esperaba consolidar su autoridad.

El que acierta quién es la conocida socióloga argentina autora del segundo trabajo se gana una foto del Coronel autografiada.

viernes, diciembre 14, 2007

De aquellos polvos, estos lodos



Posteo muy breve sobre la situación en Bolivia. Cuando hace más de tres años vi este artículo de Mark Falcoff pensé que se trataba de una exageración tremendista. Sin embrgo, ayer, cuando leía las noticias en diarios online, me vino a la memoria este artículo que ya no recordaba, de hecho me tomó algunos minutos recordar quién era el autor. Después escribí a un amigo boliviano, que desde hace dos años se desempeñaba como funcionario de segunda línea en el gobierno de Evo; un par de horas más tarde, me respondió que había renunciado hace unos días, dado el nivel de violencia (real y simbólica) imperante.

Más allá de los argumentos de Falcoff, no cabe duda que en estos días la pregunta no es ya exagerada, sino incómoda, quizás dolorosa.

martes, diciembre 11, 2007

Arrow va a la Isla Margarita

Ya ha pasado medio siglo desde que Kenneth Arrow publicó su ya clásico Social Choice and Individual Values (1951). En este conocido y muy citado trabajo, el profesor Arrow presentaba un dilema crucial para entender, siguiendo un típico modelo de rational choice, las tensiones que enfrenta toda oferta electoral. Sintetizando (quizás en exceso) un poco las cosas, el modelo asume que ante una política/decisión determinada existen tres opciones y, por lo tanto, tres posibles posiciones frente al problema, que podemos ordenar de la siguiente forma:


En el caso que una opción goce de apoyo mayoritario, sus votantes podrían derrotar en soledad a los votantes de todas las otras opciones juntas y en ese caso la toma de decisiones sería sencilla: el gobierno puede elegir "h" a sabiendas que el apoyo político del grupo A es suficiente. Por el contrario, si ninguna alternativa goza por sí de apoyo mayoritario, el proceso de decisión gubernamental es inestable: si el gobierno elige "h", atraerá a los votos del grupo A, pero los votantes B y C prefieren "j" antes que "h". ¿Qué opciones tiene el gobierno ante este escenario para llevar adelante su agenda? Ofrecer a un segundo grupo de votantes beneficios en una segunda política, digamos en otra arena, a cambio de los sacrificios en este terreno. Por caso, para el grupo C, "h" es un second best, por lo cual la transacción sería factible.(*)

Por supuesto, esta forma de resolver el dilema de Arrow no siempre está disponible, por constreñimientos reales; o en otras el gobierno es quien la descarta en tanto estima que no es necesaria al suponer que cuenta con los votos necesarios para avanzar con su agenda. En primer lugar, la negociación puede verse reducida a una sola arena y las divisiones alrededor de este asunto quedarán desnudas. No obstante, aun así la victoria opositora no es segura, porque, tal como nos enseña Gary Cox, la coordinación estratégica no resulta en sí sencilla y el gobierno podría vencer apoyado en una primera minoría, aprovechando las divisiones ajenas. ¿Qué ocurre si la competencia se concentra en una sola arena y las opciones se reducen a dos, digamos a favor y en contra de la posición del gobierno? En ese caso, como Rovira bien sabe, el gobierno podría estar cavando su propia tumba.

Alguno se estará preguntando a qué viene todo esto. Y la respuesta a esa razonable inquisición es que, si uno utiliza este marco para analizar lo ocurrido en el reciente referéndum constitucional venezolano, podría llegar a la conclusión opuesta a la que arribaron mis amigos de The Economist: Chávez no estaría en el principio del fin, sino en las puertas de un ajuste de su trayectoria; por supuesto, si no hay ningún ajuste...

El proyecto de reforma constitucional incluía cambios en numerosos artículos, pero en su amplia mayoría los retoques jugaban en una misma dimensión: la concentración de poder en el Ejecutivo nacional. En particular, de haber sido aprobada la nueva constitución, relevantes actores en la articulación de una coalición política nacional (léase, autoridades locales) hubieran visto escurrirse entre los dedos su poder político, sin recibir ninguna satisfacción equivalente. En este contexto, no parece difícil explicar porqué sectores claves en la coalición chavista, para usar las propias palabras de Hugo Chávez, "dejaron pasar el balon": la reforma los liquidaba como actor político a cambio de "lealtad" con el líder. Más aún, en este modelo de Arrow, es fácil comprender porqué, omitiendo circunstancias de crisis muy profundas como las que liquidaron a la República de Weimar, es virtualmente imposible establecer una régimen autoritario por vías exclusivamente electorales.(**)

Sin embargo, Chávez aun tiene un margen inmenso para modificar su trayectoria y recuperar esos tres millones de votos que perdió entre la elección presidencial un año atrás y el referéndum. Por un lado, puede abrir el abanico político hacia arenas no incluidas en el proyecto de reforma rechazado, incluyendo en el nuevo menú ofertas para los sectores descontentos de la coalición, a la vez dando de baja los temas más gravosos (y, posiblemente, inaceptables) para muchos socios. Es decir, recuperar terreno por vía de la moderación. Por otro lado, puede asumir que su reelección no será posible e intentar institucionalizar el movimiento chavista a fin que un eventual nuevo presidente no lo borre del mapa mediante los mismos instrumentos que él mismo ha concentrado en el Ejecutivo. En cualquier caso, no voy a pecar de ingenuo: por más racional que resulte a primera vista, este último curso de acción es infinitas veces menos esperable que el primero, pero también es posible.

Ah, me olvidaba: en la Isla Margarita, como pueden ver acá, ganó el "NO". Dicen que por esas playas Arrow fue visto tomando unos Mojitos, algún tiempo atrás.

(*) Una crítica atendible a este razonamiento sería la distancia entre las posiciones. En esta versión sencilla del modelo las preferencias son sólo ordinales, pero si incluyeramos la intensidad de tales preferencias podría ser que el salto a la segunda opción fuera imposible.
(**) Yo sé que alguno va a vernir con contra-ejemplos ante esta afirmación y me parece bien. Sólo pido que noten la palabra "establecer"; no es lo mismo un régimen autoritario establecido por otras vías que, en un momento, abre la participación como válvulas de escape a la presión política.

lunes, diciembre 10, 2007

Episode VI


La democracia argentina inicia su sexto episodio. Por sexta vez consecutiva un presidente electo se sienta en el sillón presidencial. Que este hecho hoy nos resulte natural es símbolo de los logros vividos por la sociedad argentina en estos 24 años de historia. Decir que hoy es un día de fiesta para la democracia argentina puede ser un lugar común muy poco original, pero es importante recordarlo.

La elección de Cristina Fernández de Kirchner como presidente(*) de todos los argentinos corona un proceso político de recuperación de la sociedad argentina en todos sus frentes. Cuando uno mira hacia atrás y ve el punto de partida, el balance no puede ser más que positivo. ¿Críticas? Muchas, muchísimas, en este blog hemos lanzado una cantidad. ¿Desafíos? Incontables, en un país que aun tiene los niveles de pobreza y desigualdad del nuestro.

Pero la mirada global, tal como resume Ramble con muchos numeritos, es infinitamente mejor. La sociedad argentina siente, tal como puede verse acá y acá, que vive mejor, que está mejor. Desde este blog, el Coronel le desea muchos éxitos a la "señora presidente".

(*) En este blog disentimos con lo que acá y acá dice Martin y preferimos hablar de la "señora presidente". Y esto no se trata de minimizar ninguna agenda de género, aunque reconozco que otros (quizás muchos) usan esta discusión para resistir solapadamente cosas que no podrían decir en público por un mínimo de corrección política; sino de usar apropiadamente el castellano. Los sustantivos terminados en "e" no son ni masculinos ni femeninos, sino neutros, por lo cual no se modifican de acuerdo al objeto que señalan: gerente, intendente son ejemplos que se me vienen ahora a la cabeza; adjetivos sustantivados como inteligente o deficiente presentan iguales características.

Huckabee?

Breve up-date de lo que decíamos acá y acá sobre las primarias en Iowa, que serán en menos de un mes.

El único cambio sustantivo parece haber ocurrido entre los candidatos republicanos. Según se dice por acá, Mike Huckabee (ex gobernador de Arkansas) parece estar escalando posiciones a pasos a gigantados en la primaria republicana en Iowa; y dar un golpe impensado hace pocas semanas en la primer primaria puede cambiar todo el panorama. No obstante, If he goes in as the favourite and loses, he will have less chance of winning in other early-voting states, like New Hampshire, where his pitch is less attractive.

Por otra parte, no quiero dejar pasar la paradoja que acá destacaba Matthew Shugart hace un puñado de días: Nearly 2/5 of ‘likely voters’ think Candidate X is the one most likely to win the general election, but less than 1/4 say they would vote for Candidate X in the primary. And also one in which almost 1/5 favor Candidate Y but not even 1/10 think Candidate Y is most likely to win. El Coronel empieza a reflexionar sobre los límites del análisis exclusivamente basado en la utilidad del votante.

Del lado demócrata no hay grandes novedades respecto a lo que decíamos antes: será una contienda entre tres candidatos, con un escenario muy parejo en Iowa entre Hillary y Barak, pero favorable para Hillary en las paradas posteriores, por lo cual si no ocurre ningún terremoto hay pocas posibilidades que alguien revierta la situación.

domingo, diciembre 09, 2007

Nunca más


Para usar la jerga del ambiente, cerramos la participación en el campeonato "de la mejor manera posible", es decir, ganando con claridad. La confianza depositada sigue intacta, después del campeonato ganado en el semestre pasado. Y el horizonte es la Libertadores del año que viene, a ver si algún día quebramos ese estigma.

Pero, Ramón, eso que se ve en la imagen que abre el post no puede volver a repetirse jamás: Huracán no puede terminar el campeonato adelante nuestro. Esto no puede volver a pasar. Nunca más.

jueves, diciembre 06, 2007

Al calabozo


Cuando fue detenido, algunos días atrás, no tuve oportunidad de postear nada al respecto. Sin embargo, esta portada (click para ver más grande) dando cuenta del procesamiento de Luis Patti me da la oportunidad de postear mi satisfacción de ver a ciertos criminales tras las rejas.

Mucho tiempo atrás, por acá consideramos que el Congreso, al rechazar los pliegos de Patti como legislador electo, abusó de su autoridad. Patti jamás había sido condenado por los jueces en casi 25 años de vida democrática por crímenes de lesa humanidad, aun cuando no había sido beneficiado por la leyes de Obediencia debida, sancionada durante el gobierno de Alfonsín. Hoy la situación es diferente.

Qué lindo es transmitir buenas nuevas...

martes, diciembre 04, 2007

Cuando asoma la derecha

Cuando leo esto pienso qué triste papel cumplen ciertos voceros de la derecha. No caben dudas que a la columna de los martes de Andrés Oppenheimer la leen miles de personas y a este blog, con un poco de optimismo, una docena. Y, más importante aun, es la diferencia no ya cuantitativa, sino cualitativa: las opiniones de Oppenheimer tienen peso entre gente poderosa. Pero, humildemente, el Coronel prefiere ser un ilustre desconocido a jugar este rol.

Por supuesto, el color de la columna no debe sorprender a nadie, porque siempre se hizo eco del discurso neoliberal de numerosos círculos americanos, lo que significa: liberal en lo económico, liberal en lo político (but not so much), pero hiper conservador en lo social, porque no vaya a ser que tocando las jerarquías se afecten los patrones de acumulación capitalista. Pero, si bien siempre tuvo un contenido ideológico definido, en otras ocasiones no era, como en esta, una mera operación de prensa.

Descalificación

En primer lugar, la victoria de la oposición podría ser por un margen más amplio que el anunciado oficialmente. Mientras las autoridades electorales venezolanas anunciaron la derrota de la reforma por una diferencia del 1,4% con casi el 90% de los votos escrutados, Ojo Electoral, el organismo independiente que supervisó el proceso electoral con el aval del gobierno venezolano, señaló que la oposición ganó por un margen del 3,8%.

Mr. Oppenheimer, después de mucho escarbar (*), encontró que los datos más optimistas dicen que en una de esas la oposición ganó 51.9% a 48.1%. Primero, todo esto puede quedar relativizado si se tiene en cuenta que el chavismo obtuvo su mayor apoyo electoral en los distritos menos poblados: "No sabemos si en nuestro conteo rápido dejamos sin escrutar algunos votos de zonas rurales y pueblos de menos de 10.000 habitantes, donde Chávez generalmente gana" (sic, y de la propia columna!!!). Segundo, incluso cuando el recuento exacto de las regiones periféricas no modificara ese 3.8%, el argumento es absolutamente ilógico: ¿qué sentido tiene fraguar resultados para sólo perder por dos puntos menos? Entiendo porqué alguien querría fraguar resultados para ganar, también para no perder por paliza, pero hacerlo para perder por 1.4% en lugar de 3.8%...

Coctel

En segundo término, la derrota de la reforma, que habría creado un "Estado socialista" legitimado constitucionalmente y le habría dado a Chávez poderes para ser reelegido indefinidamente, se produjo a pesar de la abstención de aproximadamente el 44% del padrón.

Fabuloso overlaping de argumentos en este párrafo, que conduce a una pregunta obligada: ¿la reforma era condenable por la concentración de poderes o por su carácter socialista? No voy a decir que "mostró la hilacha" porque eso se dice cuando alguien revela una intención que pretendía ocultar y, acá, está muy claro que la única preocupación era el socialismo.

Al Coronel, por su parte, le incomodaba el tinte autoritario (creo que hiper-delegativo se quedaba corto) de la reforma y, que quede bien claro, no su caracter socialista. La eventual vía chavista al socialismo le parece al Coronel una decisión soberana que la ciudadanía venezolana a la postre no apoyó pero que, quizás, apoye en otro momento. Su rechazo o su aceptación hubieran sido, por igual, respetables.

Ficciones

En cuarto lugar, el resultado del referéndum marcó el surgimiento de una nueva oposición en Venezuela. En vez de estar liderada por partidos políticos tradicionales -desacreditados por una larga historia de corrupción-, tuvo al frente nuevos protagonistas, como el movimiento estudiantil que ganó la calle para protestar contra el cierre de la cadena de televisión RCTV y el ex ministro de Defensa de Chávez, el general Raúl Isaías Baduel, que en vísperas del referéndum se pronunció en contra de la reforma.

Tal como se argmentó por acá, tanto el bloque chavista mostró fisuras que antes no presentaba, como también aparecieron nuevos actores en la oposición. Ahora bien, esto está a años luz de sugerir, tal como la columna da a entender, la aparición de un actor opositor mínimamente articulado, de manera de estar en condiciones de enfrentar al chavismo; y, mucho menos, sugiere que tal eventual actor opositor concentraría a todo el "No", por motivos estratégicos que, si mañana tenemos tiempo, postearemos.

Demonizar

Quinto, el resultado del referéndum venezolano alentará a las fuerzas opositoras en Bolivia, Ecuador y Nicaragua y las convencerá de que pueden neutralizar los esfuerzos de sus respectivos presidentes de reformar las leyes y crear regímenes de izquierda gobernados por aspirantes a presidente vitalicios.

En un posteo muy reciente en este blog manifestábamos nuestras profundas dudas sobre el contenido del proyecto constitucional boliviano y sugeríamos la probable inutilidad de la futura nueva constitución ecuatoriana. No obstante, ninguno de estos dos proyectos impulsa un proyecto de autoritarismo democrático como el implícito en la fallida constitución chavista. Pero esos son detalles que poco importan: los ponemos a todos en la misma bolsa y dejamos que el lector desprevenido crea que también intentan establecer "regímenes de izquierda gobernados por aspirantes a presidente vitalicios" (sic, sic).

Qué triste papel juegan algunos operadores...

(*) Quisiera saber, casi diría que pagaría por saber, cuántas fuentes consultó hasta que dio con una que le dijo "Sí, Andrecito, quizás perdió por algo más". Y, después de tanto tiempo invertido, consiguió sólo esto: dos puntitos, con un margen de error bestial, que casi lo deja en nada.

lunes, diciembre 03, 2007

Brindis (lo prometido es deuda)



Algún tiempo atrás, aunque no demasiado, en los comments de un posteo que nada tenía que ver con este asunto, gracias a su implacable lógica binaria Zabalita prometía "brindar con champagne si [Chávez] pierde en el plebiscito". Y el Coronel levantó el guante:

Brindo porque la ciudadanía venezolana rechazó el proyecto de autoritarismo democrático que proponía la constitución plebiscitada. En El cielo por asalto, siguiendo la cara tradición de los Federalist Papers, consideramos que un poder sin límites deja de ser democrático, por más que haya sido elegido en los comicios más transparentes. Y el proyecto constitucional ayer enterrado se dirigía a la remoción de todos los checks & balances aun sobrevivientes en la plebiscitaria democracia venezolana.

Brindo porque, a pesar de todo lo que dice la derecha vernácula sobre Chávez, los venezolanos dieron una prueba prístina de que viven en democracia: no pocas definiciones procedimentalistas caracterizan a la democracia como el sistema político donde la oposición gana elecciones. Y esta elección fue sobre un tema relevante, clave diría, por lo cual no tiene punto de comparación con las que dejaba ganar en PRI en los '80 (elecciones locales).

Brindo porque, a pesar de que en este blog consideramos que no es un demócrata muy convencido, Chávez demostró ser un buen perdedor. Porque con todos los resortes del poder en sus manos, podía haber intentado una solución a la Schiaretti y no lo hizo. Y porque se diferenció de sus opositores, que denunciaron todo tipo de cosas cada vez que los votantes le dieron la espalda (que, hasta ayer, fueron todas).

Brindo porque las elecciones no fueron más que un referéndum constitucional y, en consecuencia, la oposición sigue mirando el partido por tele. Chávez, como los Castro brothers, no tiene mejor virtud que la calaña de sus opositores que, por decir lo menos, son una banda de impresentables dispuestos, tal como prueban los hechos de 2002, a derrotar al chavismo por fuera de las reglas.

En fin, el brindis prometido. Porque lo prometido es deuda.